Actualmente
no es posible una recopilación exhaustiva de los vocablos que, a lo
largo de los siglos, han utilizado los briqueros. Sin duda, existieron
bastantes más de los que han inventariado los interesados en este
tema. Los estudios realizados no concuerdan, pues algunos autores
incluyen términos castellanos de materiales y herramientas de los
trillos y cribas, que poco tienen que ver con la Gacería, y transcriben
mal algunos vocablos.
El léxico siguiente, contrastado con diversos briqueros y tratantes,
comprende 353 palabras, de las que la mayoría son sustantivos; los
verbos suman unos cuarenta y los adjetivos más utilizados son: sierte,
gazo, pitoche, sievo, quillado, urniaco. Abundan los gitanismos por
influjo de los tratantes. Este vocabulario, bastante pobre, era suficiente
para su finalidad. Los briqueros sólo recurrían a su jerga en las
ocasiones precisas, de las que salían airosos con una sola palabra;
no necesitaban largos párrafos.
Debajo de cada palabra de la Gacería con su significado en castellano,
indico sus sinónimos cuando existen e incluyo entre paréntesis vocablos
afines de otros idiomas y jergas, cuando me ha sido posible identificarlos,
para buscar el origen etimológico de la Gacería. Dada la transformación
constante de los vocablos, especialmente en el lenguaje jergas, resulta
difícil rastrear la evolución de la Gacería. Siempre, pues, serán
posibles posteriores correcciones. En las raíces de muchos vocablos
y en las alteraciones y cambios de significado que experimentan otros,
al ser asumidos por la Gacería, palpitan el ingenio, la idiosincrasia
y la capacidad creadora de los briqueros.
En la Gacería la pronunciación sigue las reglas fonéticas del Castellano
y la formación de las palabras se obtiene principalmente por composición
y derivación.
En la composición destacan estas formas:
1. Sustantivo y adjetivo: vilorio sierte, merche pitoche.
2. Verbo y sustantivo: estafaperdines, atervatisarros.
3. Verbo, preposición y sustantivo: quillar de pota.
4. Sustantivo, preposición y sustantivo: man de cortosa.
5. Prefijo y verbo: enchiflar, derivado de chifla.
6. Adjetivo, preposición, artículo y sustantivo: quillado de la monda.
En la derivación los sufijos más usados son éstos:
1. Ero-a: chiflo > chiflero; mandorro > mandorrera.
2. Oso-a: sonar > sonoso; correa > correosa.
3. Ante-a: andar > andante; pesar > pesanta.
4. Eiro-a: zarrapo > zarrapeiro; correndo >correndeira.
5. On,-a: picar > picarrón; motil > motilona.
6. In-a: motarda > motardín y motardina.
Algunos vocablos se han formado por metátesis: de criba > brica;
de cribo > brico. Otros, por prótesis consonántica: garbello de
g-arbello; guisantes de g-visantes. Otros, por aféresis: de apanar
> panar; de otana > tana; de ochava > chava. Hay algún comodín:
atrevido y atrevida, que sirven para designar cualquier persona o
cosa de que se esté hablando.
En la Gacería dicen más los ojos que
las palabras; un simple guiño es suficiente para alterar el significado
de un vocablo. De este modo, una misma palabra adquiere múltiples
matices.
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