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Singularidades
del sistema lagunar
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Una característica importante
de las lagunas de Cantalejo (junto a las cercanas lagunas de Lastras de
Cuéllar), es su singularidad, ya que constituyen los únicos humedales
enclavados en sistemas dunares que existen en España, a excepción de los
de Doñana, distinguiéndose de ellos en que las lagunas de Cantalejo están
enclavadas en un arenal de tipo continental y las arenas de Doñana son
de origen litoral.
Otra singularidad es su localización, situadas en una zona entre llana
y muy alta, en la divisoria entre las cuencas de los ríos Cega y Duratón,
que hace difícil a simple vista, determinar en algunos casos, a que cuenca
pertenece cada laguna.
Existen en total veintidós lagunas, mas algunas otras desaparecidas,
trece en la cuenca del río Cega, que tienen como emisario el arroyo de
la Nava del Pobo y nueve en la cuenca del río Duratón, cuyo emisario es
el arroyo de las Rivillas. Además de otras pequeñas lagunas fuera de este
grupo principal, entre las que cabe destacar la de los Abarcales, las
lagunillas de Vegamarta (cerca de la Estación Depuradora), la Balsa de
la Nava (desaparecida en los años 60, que estaba situada junto al cementerio
nuevo), la también desaparecida del Hoyal (que ocupaba los terrenos del
actual campo de fútbol), etc.
Otra singularidad de las lagunas de Cantalejo es la temporalidad de muchas
de ellas, manteniendo agua en años secos de una forma permanente tan sólo
las lagunas de Navalsoto, La Cerrada, el Sotillo Bajero, los Sotillos
Encimeros y la de los Pollos. Un exponente de esta temporalidad es el
hecho de que la única laguna que mantiene vida piscícola es la de Navalsoto.
A partir del verano de 1996, gracias a la puesta en marcha de la depuradora
y el desvío de sus aguas, una vez depuradas, hacia las lagunas, se pueden
considerar permanentes y con buen nivel de aguas las lagunas del Sotillo
Bajero y de Navacornales, siendo posible que también lleguen a ser permanentes
las lagunas de Navalayegua y Navalagrulla, aunque este último extremo
sólo podrá confirmarse, si tras el periodo de aguas altas que comenzó
en noviembre de 1995, continúan llenas dichas lagunas cuando tenga lugar
la próxima sequía. También puede que lleguen a ser permanentes,gracias
a las recientes actuaciones realizadas por el Ayuntamiento en la primavera
de 1997, las lagunas de Navahornos y de la Muña.
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